1982/86 - Bajo la coordinación de Hortinexa, fue lanzada
una amplia campaña internacional de promoción de la
fruta brasileña, en los mercados europeos y norteamericano,
bajo el tema "Delicias de Brasil".
1991 /92 - El IBRAF
- Instituto Brasileño de Frutas, desarrolló una campaña
para incentivo al consumo interno, con el lema "Fruta
- Tudo de Bom para a Vida" ("Fruta: Lo Mejor de la
Vida") que no fue posible debido al contexto económico.
1996/97 - Bajo la
coordinación del Grupo de Trabajo de Fruta (GTF),
a través de los recursos operativos del IBRAF, el
Ministerio de Agricultura (DENACOOP), posibilitó recursos
básicos para el desarrollo del proyecto "Promoción
de la Fruta Brasileña en los Mercados Interno e Internacional".
1998/99 - Con el
ingreso de la APEX-Brasil (Agencia de Promoción de
Exportaciones e Inversiones), el proyecto fue readaptado
para la utilización del Programa Sectorial Integrado
de Promoción de Exportaciones de Frutas Brasileñas.
En este año fue realizado el proyecto piloto.
2000 - Inicio de
la segunda fase del programa bajo apoyo de la Aprex-BRasil,
con continuidad de las acciones de promoción con especial
enfoque en el mercado Europeo.
2002 - A fines del
año 2002, los resultados del Programa Brazilian Fruit
fueron evaluados y nuevas acciones fueron estructuradas
con la continuidad del apoyo de la Apex-Brasil. El
Proyecto pasó a ser titulado: Programa Horizontal
de Promoción de las Exportaciones de Frutas Brasileñas,
pasando a promover directamente las siguientes frutas:
ananás (piña), banana, limón, manzana, mango, melón,
papaya y uva.
2005 - Debido a
la gran demanda generada por los agentes de mercado
y empresas brasileñas, nuevas frutas "en fresco" y
productos procesados fueron insertados en el proyecto,
así como la ampliación de los mercados destino como:
Países Asiáticos, del Este Europeo, Países Árabes
y Países de América Latina. Fueron incluidas nuevas
acciones, como el Brazilian Fruit Festival, acción
de promoción para comercialización y degustación de
frutas en cadenas internacionales minoristas; e el
Turismo Receptivo, que pretende fidelizar al turista
extranjero que visita Brasil.